lunes, 1 de mayo de 2017

Consagración taurómaca de Nicolás de Maya como artista multidisciplinar

Sucedió en la centenaria plaza de toros de Cehegín el pasado domingo 23 de abril en la fiesta campera de su íntimo amigo Antonio Puerta. Y la fecha quedará para los anales...

Un artista único, inimitable y tan grandioso como el ceheginero Nicolás de Maya, a quien se le conoce por la plasticidad y mensaje de sus obras tanto en dos como entres dimensiones, fue capaz de romper la barrera del miedo y del valor.

Cogió muleta y estoque, que le presté concienzudamente a sabiendas que podíamos presenciar algo grande. La becerrita, perteneciente a la ganadería de Jesús España, colorada, ojo de perdiz, repetía con codicia y obediencia. Era la materia ideal para que se diera la gran creación.

Y ésta llegó. No se hizo esperar. Sólo le di la muleta "montadita" con la espada sobre el estaquillador. Lo demás lo hizo todo él solo.

Colocarse a su manera, citar a su manera, correr la mano a su manera. ¿Cuál es su manera? ¡La de un genio!

En ocho muletazos inventó nuevas formas, nuevos trazos, quién sabe si nuevos caminos hacia una nueva perspectiva de plasticidad en la tauromaquia.

No es baladí que se quedara más quieto que un poste, cuando la becerrita se atrevió incluso a tropezarle las rodillas con sus diminutos cuernecillos.

¡Grande, Nicolás, muy grande!

Ese pase de pecho con la punta de la espada mirando al cielo, pero sin dejarse tocar la muleta y con el animal recorriendo el trecho que él se había propuesto, vaciado en su embestida plenamente, queda inmortalizado para los restos.

Esa forma de juntar las piernas para guiar la embestida con toda la extensión de la muleta por delante del cuerpo, y vaciando simple y llanamente con el faldón que colgaba del extremo del estoque, es sencillamente categórico.

Fue, quizás, su consagración taurómaca como artista multidisciplinar. Creador en todo tipo de situaciones, incluso cuando el corazón se pone a mil por hora y la materia está viva y pretende revolcarte.

Gracias, Nico, por estar al lado de la Tauromaquia. Por apoyarla sin complejos. Por juntarte con todos nosotros.

Tenemos la suerte de tenerte tan cerca y al mismo tiempo de saber que tu no eres uno más, que eres un ser muy especial.

Y no me canso de darte las gracias...

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