domingo, 2 de abril de 2017

La pinturería de Cayetano, la raza y los naturales de Ureña y una sorpresa más

Vaya por delante que la concesión de trofeos en este festival ha sido un poco a ojo de buen cubero.

Entiéndaseme. El público era un público -valga la redundancia- que no sabía si el que toreaba era Ureña o Roca Rey, del que por cierto ni se mencionó su ausencia por megafonía y gran parte del "aficionadísimo" respetable no sabe quién es Roca Rey todavía, y mucho menos que está convaleciente.

A ver si me explico. Se piden las orejas por arte de birlibirloque... Creo que me estoy explicando muy malamente.

Al rejoneador Sergio Galán casi le dan las dos orejas por una faena que, después de las tres horas y media de festejo, ya ni me acuerdo.

A Pepín Liria había que darle las dos orejas con mucha fuerza, primero porque lo hace todo por y para los murcianos, y eso cala en la fibra de la parroquia por desgracia con más fuerza que el meritorio saludo a portagayola a un bravísimo novillo de El Juli, con el que tenía mucho mérito aguantar esas oleadas a toro levantado. Y al de Cehegín, a pesar de estar en retiro, todavía le quedó resuello para hincarse de nuevo de rodillas para rematar de esta guisa el fajo de lances. ¡Debieron hacerle saludar y hasta dar una vuelta al ruedo!

El tal "Calabreso", número 69, fue bravo, bravísimo, embistió como un tejón y al maestro se le notó que no está en activo, a pesar de sus intensivos entrenamientos. Pero es que era muy bravo y habría sido una seria prueba incluso para diestros que están en las ferias.

Después del estoconazo, que parecía sin puntilla, el toro no se rindió fácilmente y tampoco se dejaba descabellar. Se pasó cinco minutos con la espada enterrada en el morrillo, incluso sonó un aviso, y cuando se echó aún hubo tiempo para pedirle las dos orejas con todo el cariño de los paisanos.

Un rabo se le concedió a David Fandila "El Fandi" por una estocada algo caída de efecto fulminante. Antes había anotado varios lances acompasados a la verónica y sobre todo un inicio explosivo por redondos de rodillas en el platillo.

En cambio, a Cayetano sólo se le concedió una oreja por una faena llena de preciosas perlas. Sobre todo, en ese inicio por alto apoyado en la barrera, prolongado con unos preciosos trincherazos y pases de la firma que después ofreció durante algunos pasajes de su actuación.

O al mismísimo Paco Ureña a quien se le pidieron las dos orejas, pero sólo se le concedió una; a quien se solicitó con insistencia que sonara la banda y casi se la prohíben, cuando es una banda que tocaría hasta en la "hora" de la merienda (escribo lo de "hora" porque hoy se tomaron un cuartito de hora generoso).

El lorquino, después de brindar al maestro de maestros Dámaso González, que presenciaba el festejo desde un tendido bajo de sombra, y después de bucear en tan difíciles y complicadas embestidas, acabó firmando varios naturales a pies juntos, de frente, en tres tandas y de tres en tres, que nadie veíamos factibles a priori. El ejemplar de la vacada de El Juli, con el hierro de El Freixo, era un auténtico "regalito". De corto recorrido, cambiando de ritmo, probando al torero unas veces y atropellando los muletazos en otras... Firme y enrazado Ureña, que creyó en robarle esos muletazos que supieron a gloria.

López Simón dio la cara ante un ejemplar que dio tarascadas por embestidas. Y le concedieron dos orejas porque, después de una habilidosa estocada en los medios, la ruleta de la fortuna cayó en número par...

Cerraba el festejo el novillero Fran Ferrer, ya muy de noche y con parte del personal pensando en huir de naja de esa "trampa" en que se había convertido La Condomina, de la que era difícil escapar (jajaja). Superó las dudas y los nervios iniciales después de brindar a su maestro -que hoy recibió hasta cuatro brindis- y al empresario Ángel Bernal -a quien no debió sacar del burladero, porque el ruedo debería estar sólo y exclusivamente reservado para los toreros-.

Se templó Ferrer y se creció por derechazos ante un novillo que embistió con gran dulzura. Le formó tal gazpacho, que algunos que se habían salido de la plaza querían regresar, y aunque precisó de cuatro entradas a matar para enterrar el acero con acierto fue premiado con dos orejas que deben darle mucha moral para seguir en la brecha.

FICHA:
Domingo 2 de abril de 2017.
Plaza de toros de Murcia.
Lleno.
Ganado de Los Espartales (1º), para rejones y El Freixo (6) para lidia ordinaria.
El rejoneador Sergio Galán: Oreja.
Pepín Liria: Dos orejas tras aviso.
David Fandila "El Fandi": Dos orejas y rabo.
Cayetano: Oreja.
Paco Ureña: Oreja.
López Simón: Dos orejas.
El novillero Fran Ferrer: Dos orejas.

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