martes, 5 de abril de 2016

Primer paseíllo de Antonio Puerta en "la Arrixaca"

Hay dos barreras fundamentales que debe saltar un torero para superar con éxito la cornada.

La primera es la física. Sin la mínima física necesaria nadie en su sano juicio se pondría delante de un toro. Ni de un público.

Esa barrera la acaba de derribar Antonio Puerta echándole raza, poniéndose en pie sin ayuda de muletas y comenzando a dar sus primeros pasos por los pasillos del Hospital Virgen de la Arrixaca donde permanece ingresado desde la cornada del "victorino" de Cieza.

La otra es la psicológica. Dicen que es la más difícil de sanar. Pero, pueden estar tranquilos sus seguidores, partidarios, los "puerta-tifosi" incluidos...

¿Saben por qué? Porque, lo primero que me dijo el torero a prinera hora del lunes, después de haber pasado una noche de perros por las molestias de la cornada encima de la otra cornada de Madrid, lo primero que me dijo es que sabía que la cornada era un opción.

Por eso la tenía asumida antes incluso de producirse. Y eso, quieras que no, le allanarå el camino.

De cornadas, fracturas y desamores frustrados no le vamos a enseñar ahora a este joven ceheginero que lleva mil y una superadas a lo largo de una trayectoria a sangre y fuego, llena de "finales", "champions-leage", que le han hecho acostumbrarse a afrontar cada paseíllo como si fuera la última oportunidad de su vida.

Ahora que afronta el camino en los pasillos de la Arrixaca, es para darle la enhorabuena y desearle una pronta recuperación con triunfo el domingo 17 en La Condomina.

Les brinda el primer muletazo imaginario cuando lleva la pierna embutida en una venda compresiva fuerte.

Aunque para fuerza... #FuerzaPuerta

No hay comentarios:

Publicar un comentario