jueves, 17 de diciembre de 2015

Cuanto pasado, cuanto presente y cuanto futuro

Llega a mis "manos" (aunque sea en formato digital) un testimonio gráfico que está llamado a convertirse en un documento histórico.

Lo difunde la familia de Ortega Cano, quien posa premeditadamente con su hijo José María y de Morante de la Puebla.

El "cartel" no se puede mejorar (no te pido que me lo mejores -dice el humorista José Mota-, ¡iguålamelo!).

A la izquierda, por riguroso orden de antigüedad, don José Ortega Cano, torero por la Gracia de Dios, figurón máximo del toreo, quien en su pícara mirada encierra el secreto de saberse un "cacho" importante de la historia reciente de la Tauromaquia.

A la derecha, el presente está en su cabeza y en su corazón y en las palmas de sus manos, porque sin Morante el escalafón actual estaría ayuno de toreo "jondo" con mayúsculas. Morante -o lo amas o lo odias- es punto y aparte cuando está medio bien. Cuando ya cuaja un toro es de locura colectiva.

En brazos de Morante y entremedias de su padre, remata la terna el pequeño José María Ortega que tiene carilla de torero y hace poco ha dado una clamorosa vuelta al ruedo en La Puebla del Río -cuna del más puro arte taurómaco a pie por José Antonio y a caballo por Diego-. La dio como "ayudante" de su papá, que acababa de escribir otra -y van mil y una- bella página para el recuerdo de la celebérrima "hondura con que José torea" -la más grande dixit-.

Lo dicho, pasado, presente y futuro en una foto ¡para enmarcar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada