martes, 27 de octubre de 2015

ANALISIS: El toro de La Condomina en 2015

Lo del toro de Murcia tiene difícil arreglo. En primer lugar, porque se echa de menos una base de aficionados que lo sepan calibrar. Cosa del todo imposible cuando la mayoría de los asistentes a La Condomina (y alrededores) no saben ni cuál es la ganadería anunciada.

Y en segundo lugar, porque quienes tienen el privilegio de contar la Fiesta en diarios, webs, radio, blogs o papel del wáter, salvo honrosas excepciones, están faltos de un patrón para comparar. O sea, porque falta celo (o profesionalidad) para seguir el devenir de la temporada taurina.

La Feria de Murcia 2015, ganaderamente hablando, no ha sido tan mala como la quieren pintar. Ni por presentación, ni por juego.

Recordemos que se jugaron cuatro corridas para lidia ordinaria y una para rejones.

Diseccionemos pues. En cuanto a presentación, hubo tres irreprochables: las de Victoriano del Río (lunes 14), Las Ramblas (martes 15) y Fuente Ymbro (viernes 18). En la de García Jiménez (sábado 19) saltó un toro demasiado terciado en segundo lugar, correspondió a López Simón, y personalmente creo que fue el de mejor juego de todo el serial (pero le faltaba entidad, importancia, al anovillado toro). La de rejones (domingo 20) mostró desigualdad de volúmenes, y a mí me habría gustado que viniera algo menos afeitada.

En cuanto a comportamiento, la de Victoriano del Río (lunes 14) mantuvo un nivel muy alto. Fue un punto blanda de remos, pero sacó un importante fondo de casta y bravura para tirar hacia adelante y propiciar una muy interesante tarde de toros, donde Antonio Puerta se doctoraba y triunfaba con fuerza; Julián López "El Juli" estuvo pletórico; y sólo Miguel Ángel Perera sorteó los dos peores toros de la corrida. Los restantes cuatro dieron mucho de sí.

La otra corrida destacada fue la de García Jiménez (sábado 19) con la que salieron a hombros Fandi y Antonio Puerta, por segunda vez en la feria. Esa corrida tuvo un juego variado, con toros tres toros muy interesantes que fuero además los tres primeros: el de Fandi tuvo movilidad e importancia; el de López Simón para mí es el toro de la feria; el de Antonio Puerta, le permitió realizar su mejor faena en esta feria. El cuarto no tuvo maldad, ni el sexto, aunque el quinto se descompuso muy pronto.

La de Las Ramblas (martes 15) lo gastó todo en cornamentas descomunales, con un muestrario de toros corniveletos, casi cornipasos, y vacíos de clase. Compitió por su nulidad con la de Fuente Ymbro (viernes 18), que, siendo una corrida fuerte, cuajada y con movilidad, dio pocas facilidades a los toreros salvo el quinto que correspondió a Manuel Escribano.

La de rejones (domingo 20) sirvió muchísimo y cayó en buenas manos. Además, cuatro de los seis sirvieron para hacer el buen rejoneo.

Salvo dos corridas que no "funcionaron" del todo, como las de Las Ramblas y Fuente Ymbro, precisamente las dos que ofrecían un mayor respeto; las restantes contaron cada una con tres o cuatro toros más que servibles para hacer el toreo (o el rejoneo). Y además, tuvimos la suerte de verlo y certificarlo ahora que ha pasado más de un mes... Todo eso sin nombrar los dos buenos lotes de añojos y erales que se lidiaron en sendas clases prácticas de la Escuela de Tauromaquia (domingo 13 y jueves 17).

¡La memoria no entiende de libretas!

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