sábado, 4 de abril de 2015

El escatológico caso del festejo de Cartagena

¿Por qué cada festejo taurino que se programa (o se pretende programar) en Cartagena siempre viene rodeado de polémica?

No sé por qué, pero casi siempre es así. Mientras en otras poblaciones de nuestro entorno se organizan festejos, con idénticos protagonistas y mismos promotores, y nunca sucede nada de esto.

Nada nuevo bajo el Sol, ya que, aunque han existido honrosas excepciones, en casi cada cucharada, una mosca.

Recuerdo, a bote pronto, un infructuoso festejo en Cartagineses y Romanos que pretendía José Riquelme "El Richard" en 2001, suspendido a priori por tormenta en la taquilla; la tropelía en los gastos presentados tras el festival a beneficio de la Casa Cuna en abril de 2004; la esperpéntica suspensión por falta de embarque de las reses del festejo de La Vaguada en junio de 2009; o incluso tras el rotundo llenazo que obró Manuel Sánchez Juarez y el Club Taurino de Cartagena en la difícil fecha de enero de 2012, ttambién se lanzó mierda sobre lo taurino en mi ciudad.

El próximo 2 de mayo quizás vuelvan los toros a Cartagena. El Foro Taurino está empeñado en el asunto. En principio, a instancias de Paco Vera, el empresario Antonio Soler iba a organizar una novillada a beneficio del Banco de Alimentos, con la presencia segura del local Raúl Saez después de varias temporadas sin vestirse de luces por culpa de la crisis.

En mi opinión personal creo que el Cartagena no necesita una novillada, que generalmente son deficitarias hasta en las plazas más consolidadas. O sea, que por concepto no puedo creer en eso de anunciar una novillada benéfica.

Luego se ha habla de poner a los mejores. ¿A los mejores de dónde y para quién? A mí que me perdonen pero no he escuchado en ningún momento el nombre de Gines Marín ni de Varea, que son los que están ahora mismo en el candelero.

Bien que uno es de Badajoz y el otro de Castellón, y que su tirón de público sería más que dudoso.

Pero si acotamos el círculo a toreros de la tierra debería haberse citado a Antonio Puerta, si quiera porque está de actualidad con las recientes dos orejas y rabo en el Festival del Cáncer y la vigente Espiga de Oro de Calasparra. Y estando anunciado una semana antes en Las Ventas de Madrid, donde si diera un aldabonazo, aumentaría notablemente su cartel; y "si no pasa nada" en esa gran oportunidad, siempre tendría el atractivo al torear en Cartagena su despedida de novillero antes de su alternativa en Cehegin.

Además, alguien ha pensado en las buenas entradas que ha propiciado el ceheginero en sus últimas actuaciones en La Condomina -dos tercios con lluvia en el festival-, o Calasparra -con tres cuartos de aforo en su novillada, más que en cualquier otra del mismo ciclo-.

De todos modos, creo que Cartagena necesita un cartel con mucho más tirón que el que por desgracia pueda tener cualquier terna de novilleros, muy a pesar de los aficionados que cabemos en un autobús.

Lo suyo sería buscar el refugio de un cartel mediático, y que se diera cabida a algún matador o rejoneador de la tierra.

Lo demás, Ustedes perdonen, sólo es remover la m...


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada