viernes, 13 de marzo de 2015

"La Herencia" se pone guapa

La coqueta placita de toros que se inauguró hace algo más de diez años en la Finca Casa Grande de El Jimenado, perteneciente al municipio de Torre Pacheco, se ha puesto guapa.

Siempre lo fue (lo de guapa), y también coqueta, y hasta no hace mucho albergó eventos taurinos de categoría.

Recuerdo aquellos festivales a beneficio de la organización Amigos de Malí, bautizados con acierto como "Memoriales Pedro Roca", con intervención de primeras figuras combinados con los mejores toreros de la tierra.

Recuerdo especialmente una faena inolvidable del gran Finito de Córdoba, y alguna bien bailada y jaleada del no menos flamenco Javier Conde.

Y por supuesto de Romero, Alfonsito Ronero, que desparramó en numerosas ocasiones su arte con mayúsculas.

El pelirrojo también firmó alguna gran obra con motivo del evento anual que programaban todos los inviernos Pepe Moreno y José Maria Requena, quienes elegían este ruedo para sentirse toreros en compañía de su gente.

Los alumnos de la Escuela de Tauromaquia tenían en ella su laboratorio de pruebas. De aquella probeta salieron matadores de toros como el propio Francisco Montiel, o novilleros que actualmente están a punto del doctorado como Pablo Belando, o, entre otros, el recuperable cartagenero Raúl Saez.

Precisamente allí mismo le vi dar sus primeros pases a una becerra, en la que luego nos batimos el cobre mi hermano José Francisco Bayona -que citaba de largo y compuesto, emulando el estilo del maestro César Rincón- y servidor de Ustedes -que buenamente hice lo que pude-.

Se me agolpan los recuerdos. Pero lo que yo quería simplemente era contarles que se ha remozado, acicalado, adecentado, puesta a punto, o lo que en definitiva es que se ha puesto guapa, requeteguapa.

Y en ella se va a celebrar -Dios mediante- el ppróximo domingo la I Jornada de Convivencia del Club Taurino de Torre Pacheco. Allí nos veremos.

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