sábado, 14 de febrero de 2015

¿De qué sirve cortarle las dos orejas a un "cuadri" en la Feria de Julio de Valencia?

Parecía que los empresarios le habían visto las orejas al lobo. Parecía, con sus convocatorias y manifestaciones, que querían aunar fuerzas por una Fiesta mejor.

Pero sólo han tenido que hacer públicos los carteles devlas primeras ferias de la temporada, como Olivenza o las Fallas de Valencia, para que contrastemos la pura realidad.

Una realidad en la que se comprueba una vez más lo dañino de la existencia de grandes grupos empresariales que velan única y exclusivamente por sus intereses. Lo que por otro lado es hasta lógico. Se unen para ganar (más).

Lo que es menos coherente es que se les llenara la boca a los integrantes de la FIT (Fusión Internacional para la Tauromaquia) hace sólo unas semana, para promulgar que iban a defender la Tauromaquia, y que no iban a incurrir en abuso de poder ni en monopolio y luego "saquen" estos carteles.

Unos carteles que en algunos casos tienen atractivo para el gran público y en otros parece que los hubiera parido un "quedabien".

Por unas u otras razones, Rafael Rubio Luján, "Rafaelillo", se ha quedado fuera de las combinaciones del ciclo fallero y eso que le cortó las dos orejas a un mismo toro de Cuadri en la pasada feria de julio, en unos instantes que convirtieron aquella corrida en uno de los mayores acontecimientos de toda la temporada.

¿Cuántos de los que estuvieron anunciados en aquella feria triunfaron? ¿A cuantos de ellos sí les han vuelto a contratar ahora para Fallas?

Mientras los triunfos no tengan su recompensa, y se repita sólo a los que ameriten pertenecer a una casa grande así nos lucirá el pelo.

De momento, "Rafaelillo" se ha convertido en el gran damnificado y en la gran ausencia de la feria. ¿Cuál será la próxima?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada